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Diálogos mudos: con personas con las cuales no se puede hablar. mayo 4, 2008

Posted by gabyimv in Reflexiones.
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Quizás esté mi mente mas triste que otras veces, quizás estoy desilusionada. Hay cosas que no tolero o que me lastiman pero puedo sobrevivir a ellas…pero quién las causa suele volverse para mi un ser bajo, un ser sin valor humano. Quizás suene fuerte, pero lo siento así, por las cosas que ha provocado en mi, cosas que se llevaron todo lo bueno que en algún momento pude sentir.

Y cuando esa persona fue alguien con quién compartí momentos, risas, y hasta pensamientos, la desilusión por la afrenta no es reparable, el dolor es más oscuro y comienza a emerger una gris indiferencia. Ya deja de  interesarme esa persona como persona…solo es alguien más con quién en mi camino me crucé. Y quizás soporte un poco más, no mucho. A veces es tiempo de partir.

Ojalá entendieras que el juego para mí terminó, ojalá entendieras que ninguna de tus sonrisas repara esas palabras que decis sin pensar…eso que para ti es un chiste y que yo me tomó muy en serio…porque al principio era divertido, por momentos me podía olvidar de lo malo, de eso que decías te limitaba… porque quería creerte, porque una simple palabra lograba hacerme olvidar del resto…pero ya no. Hay límites que hay que respetar. No te das cuenta cuanto lastima, como duele porque es un golpe bajo de alguien inesperado y aunque me ría, es porque es mi mecanismo de defensa, mi escudo.

Y para poder explicar un poco más lo que pasa en estos momentos, voy a robarles palabras a grandes pensadores…

 

 

 

Acerca de burlas, bromas, desprecios, menosprecios y sarcasmos
Alfonso Fernández Tresguerres
 
“Muchos creen que la burla es de la familia de la alegría,  que causa regocijo, y lo es, asimismo, que cuando es tal, y no mera broma, nace dictada por la animadversión que suscita aquél que es su objeto con la que nada queremos significar sino que las infravaloramos, las menospreciamos o les quitamos importancia; pero la burla, cuando lo es de veras, únicamente puede ir dirigida a un ser lo bastante inteligente como para darse cuenta y advertir que es o quiere ser burlado; y por lo mismo, hacer objeto de burla por ejemplo  a un humano no presente para defenderse, no es burla auténtica, sino simple estupidez, porque el otro que ni siquiera es consciente de nuestras intenciones, se convierte en espejo que, insensible, refleja y devuelve el rostro de un necio: el del aspirante a burlador…
…Aristóteles, sin embargo, al señalar las diversas variedades de desprecio, la omite, y se conforma con apuntar el desdén. Cabe hacer alguna matización en lo referente al desdén, porque el desdén, más que desprecio, parece comportar menosprecio, y yo no estoy en absoluto seguro de que las dos cosas sean exactamente lo mismo: menospreciar significa infravalorar o negar valor a algo o a alguien; significa, en el límite, indiferencia, y por eso el menosprecio puede declararse de forma pasiva, por el simple ignorar aquello que se menosprecia…
…En cambio, el despreciar es siempre activo, conlleva, inexorablemente, alguna acción (como la propia burla) mediante la cual se busca el desprestigio y, si fuese posible, hasta la destrucción de la fama o el buen nombre de aquél a quien se desprecia; y a quien se desprecia no necesariamente por considerarlo carente de valor, sino, al contrario, porque, en ocasiones, se le atribuye tal valor en dosis importantes, y aun porque se le sobrevalora, con lo que, al cabo, se entiende muy bien por qué en muchos casos el desprecio es actitud que acompaña a la envidia. El desprecio, en definitiva, es un lazo que nos mantiene atados a aquél a quien despreciamos; el menosprecio, en cambio, nos libera de él: quien menosprecia a alguien, lo hace convencido de que ni siquiera merece la pena despreciarle. Se puede, en suma, menospreciar sin hacer nada, pero sólo es posible despreciar haciendo algo; desde luego, vejando y ultrajando, como señala Aristóteles, mas también burlándose. Lo que quiero decir, en pocas palabras, es que la burla sí es una forma de desprecio, pero el desdén lo es más bien de menosprecio…
…Pero el desprecio es, en muchos aspectos, absolutamente contrario a la indiferencia: cuando alguien nos es de veras indiferente, no perdemos el tiempo en despreciarlo…
…Se desprecia con hechos o con palabras, con vejaciones y con injurias, como afirma Aristóteles. También con burlas. Y aún cabría afirmar, con Kant, que la burla es más temible que la injuria o la maledicencia, ya que éstas suelen ser secretas, en tanto que la primera es necesariamente pública…
 …Me parece incluso estar de acuerdo con Kant en que: «A través de la burla se degrada más al hombre que con la maledicencia, ya que se le convierte en un objeto de hilaridad ante los demás, haciéndole perder todo tipo de valor y dejándole a merced del menosprecio.»  …la burla no pasa de ser una mera frivolidad con la que alguien pretende divertirnos a costa de lo  que imagina son defectos  de otro…
…Las burlas suelen ser muy serias y dolorosas; y esto es válido aún para aquéllas que buscan la diversión a costa de los defectos del prójimo, ya que o bien son castigo apropiado del que éste es merecedor, o bien ponen de relieve la pura maldad y crueldad del burlador…
…También su estupidez y su corta imaginación, que no le permiten hallar otros motivos de chanza que los defectos o debilidades de los demás…
…La Bruyère decía que: «A menudo la burla es pobreza de espíritu.» Pero yo creo que el juicio es en exceso benévolo: no es sólo cuestión de pobreza de espíritu, sino, y principalmente, síntoma de espíritu abominable y cruel, porque quien busca ganar crédito de gracioso a costa de quien no puede defenderse y que nada ha hecho para recibir tal trato, es un bellaco y uno de los tipos más aborrecibles del género humano. Quien persigue con ahínco el chiste fácil y abusa de él, es un necio, pero quien, además, lo encuentra en la debilidad e indefensión del prójimo, es, en el pleno sentido del término, un perfecto malvado…
…Pero lo más curioso del asunto es que a poco que se arañe en la superficie de tales personajes, se descubrirá que su afición a las burlas tiene su origen en el sentimiento de su propia inferioridad y en el oscuro temor que ellos mismos experimentan a ser objeto de mofa (con razón observaba Espinosa que la burla no nace sólo del desprecio por lo que odiamos, sino también por lo que tememos)…
…Obsérvese a alguno de ellos y pronto se advertirá cuán sensibles y susceptibles se muestran aun ante la broma más inocente que les sea dirigida…
 …Al tiempo que se burlan de los demás, parecen hallarse siempre en guardia y a la defensiva, como si esperaran, temieran y sospecharan que detrás de cualquier palabra, gesto o acción puramente triviales que los tienen a ellos como destinatarios, se escondiera alguna segunda intención oculta y ofensiva. Pasa con ellos aquello que decía La Bruyère, que «están siempre a un paso del enfado y tienden a creer que se les menosprecia o que son objeto de burla». Mas, ¿por qué razón habría de sucederles eso, sino porque, como señalaba La Rochefoucauld: «Sólo las personas despreciables temen ser despreciadas»?…
…En tales individuos, la burla (y el desprecio que ésta conlleva) opera como un mecanismo mediante el cual intentan compensar su propia insignificancia y ocultarla a los ojos de los demás, procurando degradar a los otros al lugar que ellos mismos ocupan o sintiéndose, siquiera por un momento, superiores a ellos
 
… Descartes cuando afirma que los más imperfectos son los más burlones, «pues deseando ver a todos los demás tan desgraciados como ellos, se divierten mucho con los males que les ocurren y los juzgan merecedores de ellos». También con Aristóteles, quien asegura que «lo que causa placer a quienes cometen ultrajes es que piensan que el portarse mal les hace superiores». Y yo, por mi parte, añadiría que lo que los convierte en verdaderamente repulsivos es que para todo ello suelen poner mucho cuidado en elegir sus víctimas, decantándose por aquéllas a las que pueden ultrajar y burlar con el menor riesgo posible. Tal burla es innoble. No nace del orgullo (según Hume en el desprecio hay siempre algo de orgullo), ni siquiera de la soberbia; tampoco del deseo de venganza y menos de un afán de defensa, sino de la pequeñez y de la ruindad…
 … Pero ridiculizar defectos reales o atribuidos, como si fueran reales, con el fin de privar a la persona del respeto que merece y la propensión a ello –el sarcasmo cáustico (spiritus causticus)– tienen en sí algo de alegría diabólica y por eso precisamente suponen una transgresión tanto más dura del deber de respetar a los demás» ….”
 
Para leer el texto entero: http://www.nodulo.org/ec/2004/n032p03.htm
Imagen http://www.flickr.com/photos/irholmes/2457969162
 
P.D.: Estoy pensando que me equivoqué, quizás estas palabras son muy difíciles para que las entiendas. Como lo son: fidelidad, códigos, sinceridad, afrontar… aunque claro, es del albedrío de quien quiera darse por aludido.

Comentarios»

1. NaYhE!!! - noviembre 21, 2008

holaaaaa!!! si tienes toda la razon sobre este tema, aveces las personas confunden las cosas y a la larga lo que parecia juego no lo es , quizas simplemente haiga sido un simple roze entre esas dos personas lo que haya cambiado la amistad de todos!!!

vaya me gusta como te expresas aver cuando vuelves a escribir otra cosa bonita como esta….

algo que es importante : la simple rutina del dia llega a aburrir a la gente que tienes a tu lado , apesar de todo esa persona tiene tu apoyo y por mas qe quierasolvidarla y no hecharla de menos siempreacabas recordandola en cualquier momento..

jaja te aburri¿? bueno byeeeeeeeeeee!!!

<<<<>>>>>>>

Naye…!!


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